Se jugaba en París el partido de ida por los cuartos de final de la Champions League; el Paris Saint-Germain formaba con sus ¨caballos¨, un 4-2-3-1 donde se leían nombres como Beckham, el ex- Barcelona Maxwell, Luca Moura y de punta el infaltable Zlatan Ibrahimović; por su parte el Barça llevó al Parque de Los Príncipes su once de gala con Valdés en el arco, Alba, Mascherano, Piqué y Alves en la defensa; el cerebro del equipo pasaba por Iniesta, Busquets y Xavi Hernandez, terminando en el ataque con el reconectado David Villa, Alexis y el goleador del campeonato español Lionel Messi.

Unos 45 000 espectadores presenciaron el pase de Dani Alves y el posterior gol de Messi en el minuto 38; un espectacular tiro del brasileño que Lionel ve con claridad. Los españoles se iban ganando al descanso pero con la baja de mayor peso: Messi quien pocos minutos después de marcar el gol pedía el cambio por unas molestias en el muslo. Las apreciaciones de los servicios médicos del Barcelona hablan de una rotura en el bíceps femoral de la pierna derecha la cual en principio podría darle tres semanas de baja al astro argentino.

Se reanudaban las acciones en Francia y, después de un trascurso donde los culés dominaban la posesión y control de la esférica se vinieron encima los minutos decisivos del encuentro, cuando en el minuto 80 Zlatan daba el primero para los parisinos, el sueco convertía un remate de cabeza de Thiago Silva que se estrellaba en el travesaño en un tanto con sabor a posición adelantada. Las cosas no quedaban allí, el Barcelona sacaba más de su amor propio y aún con Javier Mascherano añadido en la enfermería (Rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha con tiempo aproximado de baja de 6 semanas) Sirigu cometía un claro penalti sobre Alexis y Xavi Hernández convertía un gol que daba aires de victoria para los catalanes en el minuto 89. Sin embargo, la alegría blaugrana llegaba hasta el minuto 94 cuando Ibrahimovic supera en juego aéreo Alves y le sirve a Mattuidi que dispara dejando a Valdés estático bajo los palos.

Se terminaba en París el partido y llegaba el mal sabor de boca para los visitantes mientras que los locales respiraban profundo ya que sacaban petróleo de un encuentro que se vislumbraba difícil.

El Parque de Los Príncipes había disfrutado de un encuentro remontado por los locales y un balance de: dos lesiones, cuatro amarillas y una defensa mermada para los Culés . Un gol en posición adelantada, cuatro amarillas y la esperanza de pasar a las semis de la Liga de Campeones ganando en el Camp Nou sin Messi ni Mascherano.

@TamiFF