Dwyane Wade y Lebron James se combinaron para 52 puntos, mientras que sacaron provecho de 9 tiros libres errados de sus rivales, para vencer al Oklahoma City Thunder, 91-85, en el segundo juego de la Final de la NBA. Además de las canastas de los dos integrantes del llamado “Big Three”, Shane Battier, siguió inspirado en su primera serie por el título, al aportar nueve tantos y un record perfecto en triples (2-2). Por el equipo del Oeste, Kevin Durant fue el máximo anotador con 25 unidades

Chris Bosh ganó el salto entre dos y abrió la cuenta del Heat, con una volcada liego del pase de Dwyane Wade. Precisamente ambos jugadores, encabezaron la ofensiva de Miami al inicio del parcial, cuando después de los aciertos de Thabo Sefolosha y Kendrick Perkins, Wade y Bosh, lograron clavadas consecutivas y tras un rebote ofensivo, Lebron James, amplió la ventaja del Heat 10-4, lo que obligó al técnico visitante, Scott Brooks a pedir el primer timeout del partido. No obstante, el equipo de casa mantuvo el ritmo arrollador, siendo el tridente de South Beach, el gran protagonista, debido a encestar 20 de los 26 puntos de su equipo, que terminó llevándose la fracción (26-20), gracias también a una defensa sólida, que a pesar de seis tantos de Kevin Durant y seis más de Russell Westbrook, limitó al resto de la plantilla de los campeones de la Conferencia Oeste, a sólo 8 tantos.

En el segundo cuarto, Oklahoma estuvo más fuerte a la ofensiva, al terminar con la sequía de triples, gracias a los aciertos de Kevin Durant, Derek Fisher y Russell Westbrook. No obstante, Lebron James y “D-Wade”, se combinaron para 13 anotaciones, aunque sin lugar a dudas, lo más importante para Miami, en ese parcial fueron los dos aciertos desde la larga distancia, por parte de Shane Battier, en igual número de intentos. Con tales cestas, el jugador del Heat, llegó a 11 conversiones desde la zona de los tres puntos, desde donde ha errado solamente en cuatro ocasiones. De igual manera, la efectividad en tiros libres por parte del equipo que dirige Erik Spoelstra, fue determinante al concretar el 81.8 por ciento de sus disparos. Al final y a pesar de ser superados en el parcial, (26-21), los campeones de la Conferencia Este, se fueron al descanso con diferencia favorable de 47-46.

Al regresar de la pausa, Oklahoma pareció dominar a plenitud. Muestra de ello, fueron los aciertos desde la media y larga distancia, especialmente de Derek Fisher, quien inclusive concretó una jugada de cuatro puntos, tras recibir una falta y encestar el triple. Sin embargo, la inexperiencia del Thunder, quedó evidenciada, en la errática distribución de una ventaja de 10 tantos y es que, a pesar de estar en posición favorable, el quinteto se desesperó en sus lanzamientos, al punto de fallar cuatro posesiones consecutivas, todas ellas, aprovechadas por un Heat, que jugó al contrataque, de forma letal. Lebron James, anidó su primer disparo de tres tantos, mientras que Dwyane Wade, agregó nueve unidades y dos rebotes que sentenciaron la remontada anfitriona y por ende, el triunfo momentáneo de 69-67, al cierre del tercer cuarto.

Para el momento de las acciones del cuarto período, Miami se creció en defensa y sacó provecho de la falta de productividad de sus oponentes, quienes inclusive, vieron como su máximo anotador, Kevin Durant, erró dos tiros libres, que pudieron colocar arriba a Oklahoma. Del lado contrario, Lebron James, se llevó todos los aplausos con un espectáculo individual, que incluyó ocho puntos y tres rebotes. Para mejor suerte de Miami, Chris Bosh, lució inquebrantable en los postes, al negarle los intentos de conversión a hombres como James Harden, Thabo Sefolosha y Kendrick Perkins. En los minutos finales y a pesar del acecho rival, el propio “King James” se encargó de sentenciar el triunfo desde la línea de los tiros libres. Con ventaja de cuatro y 16 segundos por jugar, la estrategia del Thunder fue buscar la canasta de tres unidades, pero ésta fracasó y por tanto, la afición presente en el área de Bayside, celebró la segunda victoria de su equipo, que los coloca a sólo dos triunfos, para coronarse campeón de la NBA, nuevamente desde el año 2006.

En la rueda de prensa posterior al partido, Lebron James, admitió que la tónica final del encuentro, no fue la esperada por Miami. “Si, es verdad que cometimos muchas fallas, eso no se puede volver a hacer, especialmente ante un equipo tan explosivo como ellos. Tenemos que mejorar, tomar ahora estos días libres, ver videos, prepararnos mejor para el cuarto juego, porque esa es la única manera de vencer a este rival, incrementando nuestra producción con el pasar de los días”. Si bien, en la final del año pasado, el Heat perdió el campeonato después de tener ventaja de 2-1, al igual que ahora, el equipo se apoya en el hecho de haber ganado todas sus series en esta postemporada, luego de tener en contra el balance global (1-2 ante Indiana, 2-3 frente a Boston).