Lebron James, consiguió el soñado titulo, desde que comenzara a jugar baloncesto en la escuela secundaria de St. Vincent/St. Mary en su ciudad natal, Akron, en el estado de Ohio. Finalmente, tres veces elegido “Jugador Más Valioso”, logró silenciar las críticas al colocarse su primer anillo, luego que Miami Heat, venciera 121-106 al Oklahoma City Thunder, en el quinto partido de la Gran Final de la NBA. Como era de esperarse, “King James” fue condecorado como el MVP de la serie, además de convertirse en el décimo cuarto jugador en la historia de la NBA en lograr la hazaña del triple-doble en un duelo por el trofeo. Por su parte Mike Miller, encestó siete triple y junto a James, fueron los más ovacionados de la noche.

En el juego que terminó sellando la segunda corona del Heat, el propio James abrió la cuenta con una clavada, que levantó a todos los fanáticos presentes en el American Airlines Arena. Posteriormente, tras varias posesiones erradas por ambas partes, un triple de Shane Battier y una bandeja de Dwyane Wade, le permitieron a los de Florida, una ventaja de tres puntos (11-8) en la mitad del parcial. En una noche inspirada, el número seis de Miami, anidó siete tantos en el período, y de esa forma, el quinteto de Bayside, terminó los primeros 12 minutos con ventaja de 31-26.

El segundo parcial, tuvo un único protagonista, Mike Miller, quien mantuvo el ritmo arrollador y encestó cuatro disparos desde la larga distancia, para por primera vez en su carrera, anotas más de 10 tantos en una serie final. A la par de ello, Lebron James aumentó su cuenta personal a 15 unidades, para terminar la primera mitad como el máximo anotador en la cancha. Como es costumbre la defensa del Heat, neutralizó a James Harden, quien sólo logró una cesta en disparos de cancha, al tiempo en el que Russell Westbrook, registró balance de 2-9 en field goals. No era de sorprender que para el momento del descanso, los de Florida estuviesen al frente 59 por 49.

Con la llegada del tercer parcial, la cuenta regresiva hacia el trofeo, se reducía pero a pesar de ello, Miami mantuvo la calma, gracias en parte, a los dos aciertos desde la larga distancia por parte de Mario Chalmers y Shane Battier. No obstante y fiel a su estilo, el Heat incrementó la marcación en el perímetro, obligó a su rival realizar excesivos jumper shot y lanzamientos desesperados en la media zona ofensiva. Chris Bosh, llegó 22 y agregó dos bloqueos para fortalecer una ventaja, que al término del tercer cuarto, fue de 95-71, la mayor en toda la serie, hasta ese momento.

Llegaría el período final, los 12 minutos para una ciudad que esperaba con ansias las ganas de celebrar a lo grande, su primera corona desde el 2006. Para ello y consiente del sentir de la afición, apareció el más querido de la casa, “D-Wade”, quien con una actuación magistral de 8 puntos, dos rebotes ofensivos y tres asistencias, inspiró la gran celebración en Miami. A falta de tres minutos para el cierre, Lebron James fue retirado y al momento de recibir una gran ovación, no pudo contener las lágrimas de alegría.

En la conferencia de prensa, ya con sus dos trofeos, Lebron James admitió : “Lo mejor que le ha podido pasar a mi carrera fue haber perdido la final del año pasado, porque exactamente hace un año, yo lo único que quería era demostrarle ustedes y a todos, que podía ganar jugando a mi manera. El haber perdido, me enseño a pensar más en equipo y por eso, estoy aquí, éste es el día mas especial de mi vida y así, siempre lo voy a recordar”.

Concluye así, una nueva temporada de la NBA, en la que Miami Heat se convirtió en apenas el octavo equipo en titularse campeón, en el quinto juego de la serie. Fue el segundo trofeo para Dwyane Wade, mientras que Chris Bosh, también estrenará anillo, en el marco de un año en el que hace poco más de un mes, se convirtió en padre por segunda vez. No obstante, quien más disfrutará este verano, será Lebron James, quien finalmente logró silenciar críticas, al obtener su primer título a los 27 años, por cierto, algo que Michael Jordan logró a la edad de 30.