Oscar Valdez superó, en una de sus peleas más difíciles, al británico Scott Quigg  en un sangriento encuentro celebrado en Carson bajo una incesante lluvia.

La victoria le permitió al mexicano retener su título a pesar de tener que ser llevado al hospital tras la pelea por una fractura en la mandíbula.

Dos de los jueces presentaron tarjetas de 117-111 a favor de Valdez, al igual que la tercera hoja, que fue 118-110.

Tanto Valdez como Quigg sufrieron cortes, en la boca y en el ojo y en el puente de la nariz respectivamente, que pintaron de rojo el cuadrilátero.

“Scott es tremendo boxeador, mira lo que le hizo a mis dientes. Es un gran boxeador”, dijo Valdez  al terminar el combate. “Su peso no fue tanto problema como pensaba”.

Quigg no podía ganar el título luego de fallar el límite pluma el viernes al detener la bascula en 128.8 libras. El británico subió al encuentro alegadamente en 142.5 libras.